jueves, 23 de septiembre de 2010

te ha pasado, verdad?

Seguro que alguna vez te ha ocurrido que yendo en el coche con tus padres ha comenzado a sonar en la radio una canción salida de otra época (que a tí te suena a anuncio de refresco) y que se ponen a cantar y bailar como si estuvieran en una de esas famosas discotecas... de repente y sin preguntar, te cuentan como fueron aquellos años mientras tus ojos poco a poco se van cerrando: la ropa que llevaban, qué hacían, a dónde iban, qué programas veían, QUÉ MÚSICA ESCUCHABAN...




.... Parece que ya no hablan, menos mal... Pero, ¿donde estás? Te encuentras en una calle oscura, unas luces al fondo de la calle hacen recordar a una de esas discotecas de las que te hablaban tus padres, te acercas y todo lo que ves son hombreras, lentejuelas y melenas cardadas...

Los de las vestimentas extrañas te miran como si fueras de otro planeta, o como si simplemente no fueras con ellos... Finalmente te decides a pasar, el ritmo te invita a bailar y tu aceptas. Reconoces aquella canción de la que hablaban tus padres y te das cuenta de que... ¡ESTÁS EN LOS AÑOS 80! Toda la música que suena a partir de ahora te resulta familiar, no sabes porqué, pero estás bailando como nunca lo habías hecho, tan emocionado que no ves el escalón que delimita la pista de baile y... PLAF!





Cuando abres los ojos ves que toda aquella fantasía de sintetizadores y lentejuelas ha desaparecido.Todo era un sueño. Sigues en tu coche, con tus padres y su estúpida música. La música con la que disfrutaste, aunque fuera aquel corto tramo de carretera hasta el bache que te despertó (por supuesto que aquello no fue una caída real de la pista de baile, sino un bache que había en medio de la carretera y que tu padre no vio por tener su cabeza perdida en la maravillosidad de esos años...). Piensas que en el fondo no está tan mal la música de los ochenta e incluso te sientes identificado con esas letras espontáneas y llenas de sentimientos.
Es la mejor música que has escuchado nunca.


El propósito de este blog, es que aquella música no se pierda en las listas de éxitos que marcaron un antes y un después en la historia de la música, y también que os deis cuenta, de cómo, de una manera o de otra,
LOS OCHENTA ESTÁN MÁS VIVOS QUE NUNCA.